Trabajadores

Gracias… de corazón

Hospital General Docente Abel Santamaría Cuadrado, Pinar del Río.

 

Cuando Sandalia Iglesias Azcuy llegó el 21 de enero del 2016 al Hospital Docente Abel Santamaría Cuadrado, su corazón de 99 años estaba a punto de apagarse. Pero no lo hizo. Un marcapasos instalado con celeridad lo mantiene latiendo.

Es por eso que Sandalia, casi con un siglo sobre sus espaldas, escribe a quien la quiera escuchar. La anciana desea agradecer al centro médico, al cardiólogo Mario Llanes, que la recibió a su llegada; a los doctores José Armando y Jeramis, responsables de que esté viva; a Jorge Luis Mendieta, quien dejaba la dirección del centro cada día para llegar hasta la sala a visitarla.

En el tiempo en que estuvo hospitalizada en la capital vueltabajera, la sala de Cardiología ganó un sitio especial en su vida. El cariño de los trabajadores, las atenciones que tuvieron con ella y el cuidado extremo de su salud son recuerdos que Sandalia atesora.

Ahora, de regreso a su casa, en el número 8 de la calle Proyectos, del reparto La Conchita, Sandalia escribe, o dicta, eso no importa, una carta de agradecimiento por su vida. Hasta ahora he hallado pocas cosas más emotivas para publicar.