Siglos de historia compartida

Siglos de historia compartida

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (5 puntos, 1 votos)
Cargando...

Francia es la patria de los hombres y la madre generosa de su libertad, que riega siempre con su sangre los árboles que  siembra. (José Martí, 1882)

Antiguos y diversos son los vínculos de Cuba y Francia a lo largo de la historia. Ellos se han sedimentado  en la cultura de ambos pueblos y explican, en gran  medida, la mutua simpatía. Sin espacio para honduras, listaremos solo algunos ejemplos.

Franceses en la coyuntura actual

De larga data ha sido la pelea legal entre PernodRicard, distribuidora del Havana Club que produce  Cuba Ron S. A., contra su desleal competidor, la multinacional Bacardí, que durante más de 20 años ha  usurpado la marca cubana en el mercado estadounidense.

Hace apenas unos días, la Oficina de Marcas y Patentes de Estados Unidos (Ofac) puso fin al dilema y reconoció que Cuba es la legítima propietaria de la marca. A pesar de ello, las producciones de la isla aún no pueden comercializarse en la nación norteña debido a las leyes del bloqueo. No obstante, lo que sí está escrito con tinta indeleble es la alianza de la firma francesa a los intereses de Cuba.

Francia
Vallas promocionales de Havana Club a la entrada del parque parisino que acogió la Fiesta de L´Humanité del 2015

Vale recordar que los hermanos catalanes Facundo y José Bacardí, establecidos en Santiago de Cuba,  crearon su famosa marca de ron ligero en 1862, pero  testigos de ese nacimiento aseguran que fue el francés Joseph Leon Boutellier, quien dotó a la bebida del  bouquet y sabor que la distinguen.

Inmigrantes  ilustres

Al revisar la prensa de los siglos XVIII y XIX es fácil distinguir los anuncios de maestros e institutrices franceses que enseñaban disímiles profesiones y  oficios, entre ellos música, pintura o baile; primeras  letras e idiomas. Asimismo ofrecían variopintos servicios, desde peluqueros hasta farmacéuticos y cantantes de ópera.

Historiados están Frédéric Mialhe (1810-1881) y Edouard Laplante (1818-1860), pintores y grabadores; Jean Bautista Vermay (1786-1833), fundador de la primera academia gratuita de dibujo y pintura del país,  más tarde San Alejandro, y muchos otros como el óptico Agustín-Jean Fresnel, quien construyó e instaló  la farola del Morro de La Habana en 1845.

Pero quizás el legado mayor es anónimo y reside en aquellos que plantaron en tierra fértil la semilla de su cultura, costumbres, tradiciones y también del desarrollo tecnológico.

Según Moreno Fraginals, en su libro El ingenio, fueron franceses los que fundaron en Occidente y Oriente los grandes cafetales e impulsaron la conversión tecnológica de la industria azucarera. Fue bajo la  actividad nada desinteresada de estos hombres, que el  azúcar cubano dio el gran salto al mercado mundial,  asegura el erudito.

París: refugio y escuela

Estudiosos coinciden en que París fue una alternativa a la descolonización y a la autoafirmación de numerosos cubanos, sobre todo artistas e intelectuales en los  siglos XVIII y XIX.

Desde el punto de vista político, el ideal humanista y revolucionario  francés caló tan hondo en la  naciente burguesía, que muy pronto hicieron suyo el  lema de Libertad, Igualdad y Fraternidad. Abrazaron así el único paradigma del momento que brindaba las herramientas necesarias para sedimentar  los anhelos independentistas y enfrentar al anexionismo, corriente política avivada por el ambicioso  pragmatismo estadounidense.

Francia
La iglesia de Notre Dame es un sitio de obligada vista para todo el que llega a Paris.

 

En materia de arte y ciencia Francia se convirtió en refugio y escuela. Una brevísima lista  de los que por allí pasaron nos obliga a mencionar a José White (1836-1918), violinista y compositor; a Claudio Brindis de Salas (1852-1911) violinista; a Ignacio Cervantes Kawanagh (1847-1905), compositor y pianista; y a Juan Gualberto Gómez, quien  llegó a París en 1869 y regresó permeado de ideas  libertarias.

Cercana en la historia está la huella aún latente del más universal de los pintores cubanos, Wifredo Lam; del Premio Cervantes de la Literatura (1978), Alejo Carpentier; y del Premio Iberoamericano de la Música Tomás Luis de Victoria, el compositor  Harold Gramatges. Ellos, y muchos más, construyeron  los puentes culturales sobre los que andamos hoy.

 Premiar el Premio

En los predios de La Habana colonial y gracias al tesón de la Oficina del Historiador y de la asociación  gala Cuba Cooperation, algunos pasajes de esta historia de idas y vueltas entre la isla y Francia, ha encontrado un nicho para su estudio y difusión. Se trata de  la Casa Víctor Hugo. Allí se estimula el diálogo intercultural, ejemplo de ello es el bienal premio literario  que convocan. Lleva tres ediciones y el resultado ha  sido hurgar, desde una perspectiva académica, en los  vínculos que sostienen y explican las relaciones entre  los dos pueblos.

Francia
En enero de 1882 el cubano Juan Fermín Figueroa y el francés Ernesto Triolet Teliebre inauguraron en Matanzas una botica construida al estilo neoclásico doméstico del siglo XIX. Desde 1964 radica allí el Museo Farmacéutico. Atesora más de 5 millones de piezas que incluyen textos de farmacia y libros de fórmulas. Triolet presentó en la Exposición Internacional de París de 1900, 11 nuevas formulaciones, entre ellas el jarabe Triolet Café, usado para combatir el asma. Con él ganó medalla de bronce. Foto: Yoel Farramola Yero
Compartir...

Escribir comentario

© 2018 Trabajadores. Órgano de la Central de Trabajadores de Cuba
Director: Alberto Núñez Betancourt
Subdirectores Editoriales: Alina Martínez Triay y Joel García León
Territorial y General Suárez. Plaza de la Revolución. La Habana, Cuba. CP: 10698
Fax: 053 (7) 555927 E-mail: digital@trabajadores.cu