Trabajadores

La vida por encima de todo

De pie, Aveide Cabrera Torres, auxiliar de protección industrial. Foto: Agustín Borrego Torres

 

Con un overol rojo y casco  blanco, Aveide Cabrera Torres  resalta entre los hombres  que laboran en la reparación  de la grúa 4 de Marzo, en  Casablanca, La Habana. Erguido,  parece un centinela, al que no le pasa  inadvertido ningún detalle de lo que  ocurre a su alrededor.

Desde hace seis años trabaja  como auxiliar de protección industrial  en esta empresa, que se distingue  por los excelentes resultados que  muestra en la seguridad y la salud  de los trabajadores.

Según expresó, desde su puesto,  él tiene la responsabilidad de velar  por el uso correcto de los medios de  protección y hacer que se cumplan  los requisitos exigidos en ese sentido.  “Para que la reparación esté en  el tiempo determinado, pero siempre  poniendo en primer lugar la seguridad  del hombre”.

“Y tienes que estar tan serio?”,  le pregunté y él respondió: “Hay que  mantener una ética, ante cualquier  negligencia debes llamar la atención,  exigiendo el 100 % de seguridad. El  sentir de la seguridad industrial es  proteger al personal al ciento por  ciento”.

El que visite los astilleros se percata  a simple vista de que el uso de  los medios de protección por parte de  los trabajadores está muy arraigado  en ese colectivo. Los cascos blancos  o azules se distinguen por doquier.

Por si fuera poco, Marcial Aldama,  secretario del buró sindical que  nos recibe, nos dijo: “¡Aquí están los  cascos de ustedes, es preciso ponérselos,  dondequiera está el peligro!”,  y sin peros, nuestras cabezas estuvieron  resguardadas.

De izquierda a derecha, Miguel Ángel García, Nelson Moya y Marcial Aldama. Foto: Agustín Borrego Torres

 

“Observarán señaléticas desde  que entran a los talleres. De hecho,  todos los trabajadores tienen su manual,  en el que se reflejan las medidas  que deben cumplir en el día, más  su historial laboral”.

Todo por la salud 

Claudia Guedes Pantoja tiene solo  21 años y ya es operadora de equipos  portuarios, es decir, de una grúa  pórtico cuya altura hasta la cabina  es de unos 15 metros. No es la única  mujer en esa faena. Su mamá lleva  años en ese oficio y de ahí le nació  a ella el gusto por algo que requiere  entereza.

Tuvo que pasar varios exámenes,  al principio no la aceptaron, pero  perseveró y demostró que tenía aptitud.  “A nosotros nos exigen mucha  precisión; todos los días, antes de subir  a la grúa debemos ir a tomarnos  la presión, y si hay alguna dificultad,  no puedes trabajar”, añadió.

Todos resaltan la prevención  diaria y constante como uno de los  elementos claves que hoy hacen que  desde el 2012 en los astilleros no haya  existido un accidente con consecuencias  fatales.

Desde que el trabajador entra a  la empresa debe cumplir con todos  los requisitos en materia de protección,  afirmó Nelson Moya Silveira,  jefe del departamento de Seguridad  Industrial del centro. “Tienen que ir  a su puesto con overol, las botas requeridas,  guantes; de hecho cada taller  se identifica por los cascos y por  el overol, el blanco para los administrativos  y el gris para los demás trabajadores”.

La joven Claudia Guedes ha demostrado que posee aptitud y entereza para operar una grúa pórtico. Foto: Agustín Borrego Torres

 

De acuerdo con el doctor en Medicina  Veterinaria y técnico de nivel  medio en Derecho Laboral, Miguel  Ángel García, aquí existen 28 riesgos  laborales. Entre ellos el radiológico,  porque después que se hace la  soldadura a las embarcaciones, el  trabajador tiene que realizarse una  placa.

“No ha habido ningún problema,  el trabajador está con el dosímetro  y se envía al laboratorio para saber  cómo está. Todos los años, a los que  hacen este tipo de actividad, los ingresamos  durante una semana en el  Centro de Atención Médica a Trabajadores.  Además, el Centro Nacional  de Seguridad Nuclear realiza auditorías,  comprueba si el personal fue  chequeado o no.

“Otro riesgo grande es la contaminación  por plomo, por lo que les  hacemos también el chequeo anual.  Traemos los frascos del laboratorio  de Guanabacoa, con el que tenemos  establecido un convenio de colaboración.  Durante el año pasan por el  examen.

“El otro peligro viene dado por el  empleo de diversos productos químicos  y en relación con esto se hacen  los exámenes exigidos. Podemos decir  que por estas medidas no tenemos  ninguna enfermedad profesional”,  aseguró.

Cultura ganada 

Luis Alberto Menéndez, dirigente  sindical y trabajador del departamento  de Acero, da fe de cuán exigentes  son en la empresa en relación  con el empleo de los medios de protección,  y manifestó que estos tienen  calidad.

Nelson Moya se refirió a la ejecución  que hacen del presupuesto  designado para los medios de protección,  y manifestó que se garantiza  por los compradores que están  aprobados por la empresa. “Trimestralmente  hacemos las compras, ya  de hecho tenemos las órdenes del  primer trimestre del 2016. Los proveedores  nos envían una oferta y a  partir de eso vemos la calidad, si es  una bota que sabemos que es mala, la  rechazamos”, apuntó.

Tal como está establecido al que  va a trabajar en labores de alto riesgo  se le elabora un permiso de trabajo,  y el que no lo tenga, no puede  hacerlo. “Tenemos los auxiliares de  seguridad industrial en casi todos  los sitios, cuando los trabajadores  van llegando, se les pide el papel  para saber cómo tienen la presión,  aquí se mide tres veces al día”, alegó  Miguel Ángel.

Está garantizada la calidad de los medios de protección. Foto: Agustín Borrego Torres

 

Para los astilleros la formación  de la fuerza laboral ha sido una premisa,  dado el envejecimiento de una  parte de esta. Ante la situación crearon  un aula taller, que hoy constituye  una fortaleza, de acuerdo con Marcial.  “Son muchachos que comienzan  su vida laboral en el centro y a partir  de ahí los empezamos a formar en  materia de seguridad y salud, de forma  tal que cuando lleguen a su puesto  laboral tienen una preparación”.

Destacados en el sector en cuanto  a seguridad y salud del trabajo,  los Astilleros de Casablanca realizarán  a partir del 23 de noviembre una  exposición sobre medios de protección  en la sede del Sindicato Nacional  de Trabajadores de Transporte  y Puertos, en la cual mostrarán los  principales medios que poseen para  su personal.

Según los integrantes del departamento  de Seguridad Industrial, la  cultura ganada no es obra de una  persona en particular. Es el resultado  del esfuerzo colectivo, de la labor  de prevención, del excelente capital  humano con que cuentan, en el que  prevalecen altos niveles de organización  y eficiencia productiva, y que  por sobre todas las cosas está el cuidado  de las personas.