El Capitán Dinamita frente a la bahía de La Habana

El Capitán Dinamita frente a la bahía de La Habana


No es muy conocido entre los cubanos el marino estadounidense  John O’ Brien , quien condujo varias expediciones navales a Cuba con armas, municiones, medicinas y otros pertrechos destinados a los patriotas independentistas que en la Isla luchaban por sacudirse el yugo español.

Es difícil imaginar en la foto que de él se conserva, ya anciano y enfundado en un ceremonioso traje, a quien sus propios compañeros  calificaron con un sobrenombre que lo acompañaría hasta el final de sus días: Capitán Dinamita, cuya existencia, llena de acciones arriesgadas, le ganó la admiración de sus contemporáneos por la forma en que las enfrentó con singular disposición y osadía.

Este hijo de un irlandés inmigrante, nacido el 20 de abril de 1837 en Manhattan, Nueva York, que se enamoró de la vida marinera desde la infancia y muy joven se hizo capitán de barco, se sintió atraído por la causa cubana y se vinculó a ella a través del Departamento de Expediciones del Partido Revolucionario Cubano, el cual durante la Guerra Necesaria organizada por José Martí, que se desarrolló entre 1895 y 1898, se encargó de la ardua, compleja y riesgosa tarea de enviar expediciones armadas a Cuba, desafiando el espionaje estadounidense y la tenaz vigilancia española.

La primera  expedición que comandó el Capitán Dinamita, fue la segunda del vapor Bermuda, el 24 de marzo de 1896, que trajo a los campos de batalla, además de un valioso cargamento bélico, al Mayor General Calixto García, y alrededor de un centenar de expedicionarios, entre los que se encontraban revolucionarios de otros países, como Colombia , Honduras, Puerto Rico y Chile, además de un hijo de Calixto García, aunque alguna fuentes señalan que vinieron dos.

En junio, O’ Brien fue el capitán de la expedición del Comodoro;  en agosto de la primera del Dauntless; en marzo del siguiente año fue patrón del  Laurada, cuyo objetivo era traer pertrechos a Oriente para las fuerzas de Calixto García y conducir de regreso a la isla al secretario de guerra del Gobierno en Armas, el polaco Carlos Roloff Mialovski.  Esta expedición trajo también a tierra cubana a José Martí Zayas Bazán, el hijo de José Martí, y Alfonso Migaux, capitán artillero de nacionalidad francesa, entre otros.

En diciembre fue el capitán de la azarosa expedición del Three Friends que después de su partida de Fernandina enfrentó un fuerte viento de proa que obligó a los expedicionarios a refugiarse con la embarcación en un cayo durante 18 horas, después continuaron la travesía enfrentando mucha mar gruesa y cuando arribaron a la costa sur de Las Villas fueron sorprendidos por una cañonera española que les hizo fuego. Fue ripostado en lo que constituyó el primer y último disparo de cañón efectuado por  los independentistas en el mar , que hizo estragos en las filas enemigas, ya que mató a 13 e hirió a una docena.  Fueron perseguidos por otra cañonera ibérica pero lograron escapar.

En la expedición del vapor Tillie, de enero de 1898, el Capitán Dinamita casi pierde la vida, ya que en alta mar y en medio de la noche los azotó un temporal  y en la madrugada el buque empezó a hacer agua, lo que obligó a arrojar a las aguas el cargamento. De las 22 personas que iban a bordo, sobrevivieron 18 que fueron rescatadas en una goleta, entre ellas el valeroso marino estadounidense.

Un mes más tarde, O’ Brien capitaneó la undécima y duodécima expediciones  del Dauntless.

Son estos algunos ejemplos de los aportes de este audaz y solidario estadounidense a la independencia de Cuba. Cuando terminó la contienda desempeñó un importante cargo en la aduana del puerto de La Habana y posteriormente regresó a Estados Unidos.

A mediados del actual año conocimos por el periódico Invasor, de la provincia de Ciego de Ávila donde se ha estudiado la vida del Capitán Dinamita, de la visita a ese territorio del cineasta, músico y cantante irlandés Charles Gavan O’ Brien quien junto a un equipo de filmación está enfrascado en la realización de un documental titulado A Captain Unfraid (Un capitán sin miedo) que posiblemente se exhibirá  a finales de 2015. Ello contribuirá a un mayor conocimiento sobre la vida de aquel que desde una tarja situada frente a la bahía habanera se le recuerda como un ejemplo más de los vínculos solidarios que han existido entre los estadounidenses de buena voluntad y las luchas del pueblo cubano.

Fuente: Diccionario enciclopédico de historia militar de Cuba. Primera parte (15911898)  Tomo III Expediciones navales. Acontecimientos político militares.

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