Queda camino por transitar

Queda camino por transitar

A los trabajadores les corresponde ejecutar un importante papel en el control interno. Foto: Del autor
A los trabajadores les corresponde ejecutar un importante papel en el control interno. (Imagen referencial)

En buena parte de las entidades del país se asume el control interno como una normativa, con el propósito de redoblar los mecanismos de control existentes. En repetidas ocasiones, por desconocimiento en los colectivos laborales o malos enfoques en la aplicación de esta normativa, se puede comprobar que los trabajadores vinculan este instrumento exclusivamente con la fiscalización de procesos, casi siempre relacionados con el control de los recursos económicos y financieros, lo cual es una concepción muy limitada de lo que se pretende mediante la implementación de la Resolución 60, que es la que define su alcance.

Con el control interno se establecen los mecanismos de autocontrol que deben existir en las entidades, con vistas a asegurar el logro de sus objetivos estratégicos. De tal forma, se contribuye además a consolidar una cultura en materia de control para el desarrollo de nuestros procesos laborales, intentando hacer menos vulnerable el cumplimiento de las misiones institucionales.

Si bien es cierto que nuestras entidades están sometidas a innumerables acciones de control externas, lo cual hasta el momento ha sido la vía principal y más efectiva para ejercerlo, los mecanismos internos para asegurar esta función no han resultado ser efectivos en esas instancias. Sin embargo, esta es una situación que tiene que erradicarse en todas las organizaciones del país. Precisamente esa es la voluntad que se pretende por parte del Estado expuesta claramente en los Lineamientos del VI Congreso del Partido.

Para “reducir la carga actual de controles externos”, de forma tal que en esa misma medida se logre minimizar la indisciplina laboral, la falta de gestión y liderazgo, los hechos delictivos, la indolencia y la irresponsabilidad, se deben instrumentar de manera efectiva los mecanismos de autocontrol en cada organización. Esta debe ser una prioridad de las administraciones y sobre esta línea de trabajo permanentemente deben potenciarse disímiles acciones de capacitación en todos los niveles de cada institución.

Desafortunadamente en Cuba, no obstante disponer de una resolución en materia de autocontrol desde hace más de 10 años, se puede evidenciar aún que existen fisuras en los sistemas de control que se desarrollan internamente en cada entidad. Una muestra evidente de lo anterior son los resultados deficientes que con frecuencia emiten los controladores externos en las diversas acciones que ejercen sobre las entidades, donde en ocasiones hacen señalamientos que son recurrentes.

Desarrollar el control interno no significa, en ningún caso, abrir paso al descontrol, sino otorgarles mayores responsabilidades a las organizaciones en la gestión de su autocontrol y avanzar en esta materia de forma ordenada, conscientes de los beneficios que trae aparejada.

Es importante que los trabajadores asuman el control interno como un proceso que se organiza, desarrolla y evalúa desde el interior de cada organización, con personal propio y apropiado, para desempeñar la acción concebida en su implementación.

Debe generarse conciencia sobre las potencialidades de su implementación, con lo cual no se pretende solamente fiscalizar operaciones y resultados económicos, sino diagnosticar todos los procesos que ocurren en el interior de una organización con vistas a fortalecer el “ambiente de control”, identificar y minimizar el efecto de los riesgos institucionales, así como evaluar, perfeccionar y formalizar las actividades de control, información, comunicación y supervisión, lo cual redunda positivamente en el cumplimiento de los objetivos institucionales.

Sobre la actualidad e importancia de este tema siempre vale la pena resaltar, lo que en muchas ocasiones ha expresado la Contralora General de la República en cuanto a que lo primero que se debe potenciar en las organizaciones es la prevención.

*Máster en Ciencias, profesor principal y Jefe del Departamento Docente de GESTA

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