Los mejores convidados

Los mejores convidados

Por ley, pero también por intereses individuales y colectivos, los trabajadores cubanos están comprometidos a ser protagonistas en cuanta actividad productiva y de los servicios signifique creación de riquezas. Al año 2015 todos debemos insuflarle más vida, aunque la vanguardia no habrá quien se la arrebate a los osados, los entusiastas, los deseosos de marchar hacia delante en el empeño de proponer, discutir y exigir en las asambleas que por estos días se programan en los colectivos laborales para dar a conocer los planes económicos y presupuestos de las entidades.

Visto linealmente muchos coincidirán en que no son convocados a un encuentro novedoso. Varios lustros lleva el movimiento sindical asumiendo junto a las administraciones un ejercicio democrático y bien reglamentado, que puede y debe funcionar en ambas direcciones. Sin embargo en demasiadas ocasiones ha sido desaprovechado y caído en el formalismo.

Dudamos que los lugares donde haya ocurrido sean exitosos en la actividad técnico económica, y sí han resultado violadores de un derecho refrendado en la Constitución de la República, que dice en su artículo 16: (…) “En la elaboración y ejecución de los programas de producción y desarrollo participan activa y conscientemente los trabajadores de todas las ramas de la economía y de las demás esferas de la vida social”.

Cada diciembre se nos recuerda ese ¿deber-obligación?, cuando tiene lugar la última sesión ordinaria anual del Parlamento, y los diputados conocen cómo se ejecutó el Presupuesto del Estado y aprueban el siguiente en formato de ley.

Pero al igual que nadie puede bañarse dos veces en el mismo río, las condiciones del país no son las mismas y hace apenas un mes recibimos la grata noticia de que los dineros proyectados para ejecutar se avienen, más que en otras ocasiones, con los niveles de actividad previstos y aseguran el proceso de actualización del modelo económico.

De esto se infiere, entre otras conclusiones, que el sistema empresarial ha comenzado el año en un ambiente favorable para seguir proa hacia la generalización de la eficiencia y eficacia de su gestión. Ello está a tono también con el paquete de medidas que en mayor profusión entraron en vigor durante el 2014, y relacionan directamente la productividad con mayor pago de salario por resultados.

Ni pensar en una panacea. Es muy serio el objetivo de que la economía crezca un 4 % y eso no lo lograrán ni vientos ni tempestades. Solo mujeres y hombres con amor y dedicación al trabajo pueden hacer reverdecer laureles. Esos siempre han sido y serán los mejores convidados.

Escribir comentario

© 2018 Trabajadores. Órgano de la Central de Trabajadores de Cuba
Director: Alberto Núñez Betancourt
Subdirector Editorial: Alina Martínez Triay
Territorial y General Suárez. Plaza de la Revolución. La Habana, Cuba. CP: 10698
Fax: 053 (7) 555927 E-mail: digital@trabajadores.cu