Verania, la excepción

Verania, la excepción

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Verania Felicia Hernández Peláez, Heroína del Trabajo de la República de Cuba. Foto: Nohema Díaz Muñoz
Verania Felicia Hernández Peláez, Heroína del Trabajo de la República de Cuba. Foto: Nohema Díaz Muñoz

 

Ella confiesa ser una persona muy divertida y realizada. Aunque, afirma sentirse algo frustrada en su prolífica vida: “Si hubiese tenido la oportunidad de elegir mi carrera preferida, hoy fuera bailarina. La gente dice que bailo bien, incluso, el reguetón”, declara sonriente Verania Felicia Hernández Peláez, técnica en cartografía y mejoramiento de suelos en la provincia de Ciego de Ávila.

Anima nuestro diálogo con una melodía en su computadora. “Lo primero que hago al llegar a mi oficina y a mi casa es poner música, pues esta me fascina igual que la pintura, pero no tanto como el baile. También me gusta coser, tejer, bordar, leer, hacer la labor comunitaria en el barrio…”.

La única hembra

Su familia le llama la jefa. “Imagínense, la única hembra y la mayor de mis cuatro hermanos a quienes ayudé a formar. Miguelito en la actualidad cumple misión en Venezuela, Alejandro terminó construcción civil, Wilfredo es pelotero, Rudel estudia música y yo soy técnica en agronomía.

“Por eso les agradecemos a la Revolución lo que tanto nos ha dado, pues vivíamos como seres insignificantes antes de 1959. Mi casa era un bohío con piso de tierra en Arroyo Blanco, provincia de Camagüey. Nunca olvido los atropellos de la guardia batistiana por ser negros, pobres y nietos de revolucionarios, muchas veces recibimos las clases sentados en el piso de la escuela rural”.

En contraste, la etapa juvenil le resulta muy fructífera. Participa en dos Festivales Mundiales de la Juventud y los Estudiantes, asiste a congresos de la Unión de Jóvenes Comunistas, recibe el Sello Forjadores del Futuro.

En el mismo centro

Recién egresada de un tecnológico llega al Instituto de Suelos en Ciego de Ávila. “Me decían la niña, de eso hace 44 años, y sigo aquí sin pretender irme a otro centro laboral, porque, sobre todas las cosas, tengo excelentes compañeros de trabajo”.

Afianza con más fuerza su contribución a la ciencia y la técnica, convirtiéndose en la única mujer avileña que ostenta el Premio Nacional a la Innovación de Mayor Impacto Económico y Social.

“El aporte consiste en la determinación correctamente de la erosión de los suelos mediante una fórmula, reuniendo un grupo de elementos de la cartografía. Eso representa un ahorro extraordinario de recursos humanos y materiales, y reporta un efecto económico de un millón de pesos.

“Un trabajo muy valioso también es la automatización de la documentación de las pruebas hidrofísicas de los suelos, antesala del riego agrícola. Los documentos que estaban amarillentos y casi ilegibles, los recuperé y llevé al formato digital para que los especialistas tengan en la computadora un fichero con toda la información.

“Mi aporte más importante en el 2014 es el método que posibilita conocer, mediante la Geología y la Cartografía, la roca madre o formadora de todos los tipos de suelos en el territorio avileño”.

El patrimonio documental de las tierras, el archivo que ella actualiza y preserva, es el mejor de su tipo en Cuba.

El Gran Premio

Otros méritos honran su consagración como Diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular del 2008 al 2013, cooperante de la agricultura en la República Bolivariana de Venezuela y Vanguardia Nacional por 21 años consecutivos del Sindicato de Trabajadores Agropecuarios y Forestales.

Verania baja el volumen de la música en la computadora, habla con mesura acerca del título honorífico merecido y enfatiza sobre quien se lo confirió: “Fue el amigo de todos, como le llamaba mi abuela Rosa, el Comandante en Jefe Fidel Castro, a quien nunca voy a defraudar, jamás perderé la condición de Heroína del Trabajo de la República de Cuba.”

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