La nueva morada del Topo

La nueva morada del Topo

Aguas de la Habana debe rehinchar, compactar el hueco y agregarle el hormigón hasta un determinado nivel, después entra Viales y añade el asfalto. Foto: Roberto Carlos Medina
Aguas de la Habana debe rehinchar, compactar el hueco y agregarle el hormigón hasta un determinado nivel, después entra Viales y añade el asfalto. Foto: Roberto Carlos Medina

Desde hace poco más de un año, el habitual bullicio de las populosas calles de La Habana Vieja en la capital es acompañado por los sonidos de las brigadas de rehabilitación de Aguas de La Habana, que laboran con el objetivo de reparar las redes hidráulicas, como parte de una gran inversión lidereada por la Empresa Eléctrica que también integra al gas y a la telefonía.

La ingeniera Dania Durán Llanez, subdirectora de inversiones de Aguas de La Habana, explicó que se hicieron las coordinaciones para que las entidades involucradas intervengan en el mismo trazado y eviten romper una misma calle varias veces.

En el 2013 se arreglaron 11 km de la red y el monto de inversión ascendió a 1 millón 200 mil pesos moneda total (102 mil 68 en CUC y 1 millón 96 mil CUP), informó el Ingeniero Humberto González, subdirector de Construcciones Hidráulicas.

“Para este año —agregó— el plan es de nuevo 11km, pero podría ampliarse en dependencia de los suministros y la inversión será mucho mayor. En lo que va del 2014 han sido ejecutados 3,5 Km, aproximadamente, y la población beneficiada en estos meses es de 4mil 504 habitantes, principalmente de los consejos populares Catedral, Plaza Vieja, Belén, San Isidro y Jesús María”.

A tiempo… siempre se gana

El municipio de La Habana Vieja presentaba una situación muy crítica con el suministro del agua. Las tuberías de más de 100 años ya habían perdido su vida útil, además de la sedimentación. Por estas y otras razones, el volumen del vital líquido era menor y se detectaban obstrucciones con frecuencia, sobretodo, en las partes bajas, cerca de la Avenida del Puerto.

La población llevaba más de 15 años sin recibir el recurso por la red. Las pipas cada tres o cuatro días eran la respuesta a sus problemas, pero no todos tenían depósitos suficientes para almacenarla.

Arelis Ferrer, vecina de la calle Desamparados, explicó que desde que recuerda siempre han existido dificultades con el agua. “Había que buscar donde guardarla, teníamos que pedir en los lugares un cubo o un pomo para tomar. Si el arreglo es efectivo no habrá más discusiones por las pipas y lo mejor es que no tendremos que cargarla. Para las personas mayores será un gran alivio, pues subir un recipiente por unas escaleras empinadas no es cosa fácil”.

Los trabajadores del mercado de Sol y Habana consideran la reparación es beneficiosa. “No podíamos tener baño en el agro y eso nos afectaba. Ahora obtenemos agua potable aquí y en la carnicería. Los comercios y los vecinos nos hemos favorecido”, comentó el dependiente Diosbel García.

“Este municipio es el final de red y las obstrucciones impedían el avance del agua. Con la rehabilitación, aunque no se ha logrado todo lo que quisiéramos, una parte de la población ya la recibe pero los resultados serán más positivos en la medida que se mejore el sistema completo”, comentó Durán Llánez, subdirectora de inversiones de Aguas de La Habana.

La compañía solo arregla hasta el límite de propiedad. Los problemas de las redes interiores de las viviendas son responsabilidad de sus moradores y de su pronta solución depende que la gran inversión tenga un verdadero impacto en el ahorro del agua.

¿Cómo lo hacen?

“La población beneficiada en este año es de 4 mil 504 habitantes, principalmente de los consejos populares Catedral, Plaza Vieja, Belén, San Isidro y Jesús María”, apuntó el ingeniero Humberto González, subdirector de Construcciones Hidráulicas de Aguas de la Habana.  Foto: Heriberto González Brito
“La población beneficiada en este año es de 4 mil 504 habitantes, principalmente de los consejos populares Catedral, Plaza Vieja, Belén, San Isidro y Jesús María”, apuntó el ingeniero Humberto González, subdirector de Construcciones Hidráulicas de Aguas de la Habana. Foto: Heriberto González Brito

El topo es una tecnología de mínimo impacto que reduce las molestias a los vecinos y los gastos materiales, porque solo se hacen perforaciones en aquellos lugares donde están las acometidas. Luego se pasa el equipo (topo) que inserta la tubería nueva de polietileno dentro de la que ya ha perdido los requerimientos técnicos. Las características del territorio determinaron que este sea el principal sistema empleado.

“Con esta técnica ahorramos más del 50 de lo que normalmente podría costar con otras, en cuanto a materiales de tape, combustible y tiempo. Además de que solo se requiere de una brigada de cinco hombres para ejecutar estas labores”, argumentó Humberto González.

El trabajo está organizado por cuadras y el tiempo estimado, hasta dejarla conectada, es de alrededor de 5 días, “aunque puede variar en dependencia de las complejidades que se nos presenten. “Cuando empezamos no paramos hasta terminar, porque como bien su nombre lo dice es una red, si cerramos por un lado, las zonas aledañas también se afectan; pero necesitamos del apoyo de la población, pues aunque cerramos la calle no dejan de transitar los vehículos de cualquier clase y los vendedores ambulantes”, comentó.

En cuanto a la calidad de las obras, Durán refirió que a veces presentaban problemas con los productos adecuados para el tape. Estamos reutilizando el mismo material que sacamos”.

Aguas de La Habana debe rehinchar, compactar el hueco y agregarle el hormigón hasta un determinado nivel, después entra Viales y añade el asfalto.

El efecto positivo de la reparación en este municipio “ya es visible”, aseguró René González, jefe de departamento técnico de construcciones hidráulicas. “Cuando pasábamos por las calles veíamos muchos puntos de salidero. Ahora hay meno pérdidas y más presión de agua”.

Aguas de La Habana desarrolla un trabajo continuo y sistemático desde el 2001 para rehabilitar este territorio que es uno de los más antiguos del país.

Foto: Roberto Carlos Medina
Foto: Roberto Carlos Medina
El topo es una tecnología de mínimo impacto que reduce las molestias a los vecinos y los gastos materiales.  Foto: Ariadna Pérez
El topo es una tecnología de mínimo impacto que reduce las molestias a los vecinos y los gastos materiales. Foto: Ariadna Pérez
El sistema del topo posibilita que solo se hagan perforaciones en aquellos lugares donde están las acometidas. Foto: Ariadna Pérez
El sistema del topo posibilita que solo se hagan perforaciones en aquellos lugares donde están las acometidas. Foto: Ariadna Pérez
Foto: Roberto Carlos Medina
Foto: Roberto Carlos Medina
Foto: Roberto Carlos Medina
Foto: Roberto Carlos Medina

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