Comienza Congreso de escritores y artistas

Comienza Congreso de escritores y artistas

Foto: René Pérez Massola
Foto: René Pérez Massola

Queda muchísimo trabajo por hacer y para ello contamos con la pujanza de nuestros intelectuales, afirmó Miguel Barnet, presidente de la Comisión Organizadora del 8vo Congreso de Uneac en la primera sesión del evento inaugurado en la mañana de este jueves en el Palacio de las Convenciones.

Con más de 9 mil miembros en la actualidad, la Uneac no ha hecho otra cosa en todos estos años que servir a los ideales más nobles de la Revolución, dijo durante su lectura del Informe Central presentado ante 320 delegados del país. Llamó a ser reflexivos y consecuentes ante los impostergables cambios que vive el país. Para ello tenemos a nuestro favor el hecho de que la organización se ha convertido en un laboratorio de ideas, en un nicho de debate para promover lo mejor de nuestra cultura.

Las nuevas tecnologías de la información han transformado la forma en que se crean, distribuyen y consumen los mensajes, muchos de ellos con signos coloniales ajenos a nuestra idiosincrasia. En ese contexto la membresía de la Uneac está en la obligación de aportar.

Este no ha sido camino de rosas, mas bien un trecho largo, comentó para referirse al rol que ha desempeñado la Uneac desde su creación en 1961. Hemos sido el Moncada de la cultura, asaltamos los cuarteles de la ignominia. En ningún otro rincón de la tierra existe una organización como la Uneac que convoque a los escritores y artistas en torno a los valores más legítimos de la cultura.

Resaltó el rol desempeñado por Nicolás Guillén en la creación y consolidación de la Uneac, así como la trascendencia de las Palabras (de Fidel Castro) a los intelectuales, que en aquel entonces dieron un impulso creativo al espíritu unitario del sector.

Al referirse a lo realizado en los últimos 6 años, reconoció que han asistido a un proceso de perfeccionamiento en el que se ha fortalecido el trabajo en equipos sobre las premisas de ofrecer garantías a un diálogo verdadero, franco y fecundo a diferentes niveles, incluidas las asociaciones nacionales, así como los comités municipales y provinciales.

Entre el 7mo y el 8vo Congreso realizaron ocho Consejos Nacionales en los que abordaron temas como la arquitectura y el urbanismo, la problemática racial, la economía de la cultura, la ley tributaria, la cultura comunitaria y las políticas sociales.

Como resultados mencionó el informe entregado a la Asamblea Nacional del Poder Popular por la Comisión Aponte, grupo de trabajo ideado a partir de las discusiones que emergieron en el 7mo Congreso (y su fase preparatoria) que pusieron sobre la mesa las diversas formas de discriminación racial que aún se expresan en la sociedad cubana.

Se refirió además a los nuevos premios nacionales instituidos por la Uneac para reconocer la obra de los creadores cubanos y que llevan por nombre el de otros que también fueron grandes intelectuales: Dulce María Loynaz, Raquel Revuelta, Dora Alonso, Josefina Méndez, Sol Pinnelli, Harold Gramatges, Enrique Santiesteban y Amaury Pérez.

Anunció Barnet que recientemente reanudaron el dialogo con el ministerio de Turismo con vistas a resolver de una vez por todas el problema de la calidad artística de las expresiones de la cultura que se presentan en los hoteles y en su red de instalaciones gastronómicas y recreativas.

Aseguró que se han fortalecido los nexos con la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y que han intentado ser más rigurosos y exigentes hacia dentro de la organización en aras de que la Uneac represente lo más avanzado del movimiento intelectual del país.

Una pregunta que debemos hacernos cada día es si merecemos llamarnos vanguardia —reflexionó el también escritor y presidente de la Fundación Fernando Ortiz. Para que así sea  hay que darle prominencia a la creación y estar al tanto de las corrientes contemporáneas. No somos un gremio ni una institución normativa. Nuestra razón de ser es restaurar el tejido espiritual de la nación.

Sabemos de criterios economicistas que han lacerado la creación — reconoció. El artista que apuesta ciegamente por el mercado corre el riesgo de enajenarse, desde él no puede dictarse la política cultural, esta depende de la vocación ética, humanista y solidaria que ha caracterizado a la Revolución. Si hay que cambiar los modelos de producción cultural, se debe hacer por consenso entre los creadores y las instituciones, ese es el camino. No se pueden debilitar los mecanismos institucionales pues ello erosiona los fundamentos de la política cultural.

Reconocemos y respaldamos la nueva hornada de trabajadores por cuenta propia, pero con modestia reconocemos que no pertenecemos a ese sector —aclaró. La diferencia radica en la naturaleza del trabajo, el nuestro genera valores espirituales y contribuimos con obras a enriquecen el panorama de nuestra cultura.

Abordó además la necesidad de establecer jerarquías culturales. ellas solo son legitimadas por el tiempo y deben ser visibilizadas por los medios. Las contribuciones sustanciales a la cultura deben estar en el lugar que le corresponde, hoy más que nunca hay que promover el verdadero talento.

No podemos desconocer la persistencia de los enemigos  históricos de nuestro pueblo —alertó. Pretenden dividirnos, fracturar nuestro movimiento y como ejemplo de ello hizo referencia a la reciente denuncia realizada por la agencia de prensa norteamericana (AP, Associated Press) de la operación conocida como Zunzuneo. Su intención es crear una fisura nacional, destruir el consenso y nuestra capacidad de pensar. Pensar no es un adorno. Con pensamiento se ganan las batallas, dijo y citaba a José Martí.

No podemos perder el derrotero señalado por Fidel cuando indicó que la cultura es lo primero que hay que salvar.  Aspiramos a un pueblo no solo instruido sino también culto. La Uneac debe ser consecuente con el ideario del Apóstol en la salvaguarda de nuestra cultura, concluyó.

La sesión inaugural contó además con la presencia de los miembros del Buró Político y vicepresidentes de los Consejos de Estado y de Ministro, Miguel Díaz-Canell y José Ramón Machado Ventura; el ministro de Cultura Julián González y el asesor del Presidente Raúl Castro, Abel Prieto.

El 8vo Congreso de la Uneac sesionará esta tarde en las comisiones de trabajo Cultura y Medios; Arte, Mercado e Industrias Culturales; Ciudad, Arquitectura y Patrimonio; Estatutos, Reglamento y Reclamaciones. El sábado trabajará en plenario. Siempre en el Palacio de las Convenciones.

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