¿Cómo aportar más a la economía?

¿Cómo aportar más a la economía?

Foto: César A. Rodríguez
Foto: César A. Rodríguez

Por: Ana Margarita González y Gabino Manguela Díaz

El análisis de las reservas productivas que tienen los colectivos laborales y la manera de aportar más a la economía son premisas elementales para el debate en el XX Congreso de la CTC, definió Ulises Guilarte De Nacimiento, presidente de la Comisión Organizadora, al intervenir en los debates de la Comisión No. 2, que trató el tema de la batalla económica como tarea estratégica y las acciones del movimiento sindical para materializarla.

“Para que este sea un Congreso verdadero tendrá que ser un foro de aportes, desterrando consignas y exhortaciones”, precisó y dijo el también miembro del Comité Central del Partido, que la eficiencia tiene que ser para los trabajadores una tarea estratégica, quienes deben saber que los ingresos estarán en dependencia de las riquezas creadas.

“Es verdad que el salario hace falta, pero no seríamos responsables si aumentamos los ingresos sin respaldo económico. Lo primero es crear la riqueza, el poder del trabajo, el aprovechamiento de la jornada laboral”. Subrayó la necesidad de preguntarnos cuál será el aporte real de nosotros los trabajadores, y por qué tantas empresas salen del perfeccionamiento empresarial. “No elevaremos nuestra autoridad ante las administraciones si solo planteamos reivindicaciones, en vez de soluciones y alternativas”.

El informe presentado a los delegados refiere que durante los procesos políticos previos a las secciones finales del Congreso, fueron pocos los planteamientos sobre las reservas potenciales, el compromiso por el mejoramiento de la eficiencia y el cumplimiento del encargo estatal.

Plantea que el salario fue la cuestión más recurrente en las asambleas, ya que, aunque la remuneración nominal supera en 100 pesos a la existente en el 2005, el sueldo real ha perdido sensiblemente capacidad de compra. No obstante, reconoce que no será posible aumentar el ingreso de los trabajadores si la propia empresa no es capaz de financiar este incremento con sus utilidades.

El documento reconoce que apenas el 40 % de las empresas del país alcanzan el perfeccionamiento empresarial, a pesar de que en los últimos 14 años se trabaja por su generalización, siendo la causa fundamental que lo impide el no tener la contabilidad certificada.

Varios delegados reconocieron que la asamblea de afiliados es el escenario idóneo para debatir los problemas de cada centro de trabajo y de los colectivos, pero su efectividad solo se logra cuando los dirigentes sindicales y administrativos están capacitados para asumir el papel de dirigirla.

Esclareciendo una intervención, José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Comité Central del Partido y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, precisó “No es que la administración rinda cuentas literalmente, eso ha cambiado; lo que se precisa hoy es interactuar, no es solo exigir, sino ayudar”. Argumentó que a veces la dirección de la entidad también tiene problemas o no puede darle respuestas a todos, por lo que se necesita del aporte de la administración, del sindicato y de los trabajadores para lograrlo; estos últimos son quienes concretan lo que se dice en la asamblea, afirmó.

Ante la propuesta de una delegada de llevar contingentes a las montañas para revitalizar las producciones, esencialmente la cafetalera, Machado Ventura, definió que ese propósito hay que atemperarlo al momento actual, sin volver atrás; no se trata de abandonar esas zonas sino de buscar la solución del futuro, dijo.

Productividad y eficiencia

Al valorar la importancia de la asamblea para el análisis de todos los asuntos del colectivo, en especial la eficiencia económica, Luis Manuel Castanedo, secretario general de la CTC en La Habana, destacó que no debería llamarse asamblea de afiliados, sino de trabajadores, “pues el sindicato tiene que trabajar con todos, incluidos los que no son afiliados”.

Puntualizó que “Se ha perdido la cultura de evaluar los costos de producción, y en muchos lugares asociamos la productividad con la reducción de plantillas, sin darnos cuenta que también está ligada con la asistencia, la disciplina, el ahorro y otros indicadores.

Pablo Santos, delegado por la provincia de Matanzas, reconoció que la asamblea de afiliados es el escenario idóneo para debatir los problemas de cada centro de trabajo y de los colectivos, pero su efectividad solo se logra cuando los dirigentes sindicales y administrativos están capacitados para asumir el papel de dirigirla, no de improvisar.

Destacó el aporte que hacen a la economía los innovadores y racionalizadores, y citó el ejemplo de lo que sucedió en su colectivo cuando decidieron convertir en materia prima cinco bombas Washington, de las que se usan en la Empresa de Petróleo del Centro, y un anirista se negó; él mismo les buscó solución a los desperfecto que tenían y están funcionando.

Sobre la presentación de las cifras directivas a los trabajadores, el delegado Ariel Sanz, de Artemisa, reconoció que hay una mejoría en los últimos tiempos, pero criticó que una vez aprobadas estas se tardan demasiado en informarlas a los colectivos.

De la necesidad de elevar los rendimientos cañeros para aumentar la producción de azúcar habló Gerardo Sarduy, de la UBPC 13 de Octubre, de Villa Clara, quien reseñó la manera en que allí han trabajado para cuadruplicar ese indicador, que hoy está en 61 toneladas por hectárea y se plantean crecer un 20 % este año.

El tema del ahorro, vital en el propósito de lograr eficiencia económica, lo trajo al debate el delegado Vicente Pérez Noa, de Artemisa, quien refirió cómo al sustituir la maquinaria agrícola por los bueyes, en su UBPC han dejado de consumir 9 mil litros de petróleo al año. Dijo que también puede lograrse con los policultivos, que aprovechan los fertilizantes y el agua residual del principal en su desarrollo.

De la reserva que constituye la organización de la fuerza de trabajo y de las afectaciones que a la productividad provocan las indisciplinas sociales también habló este delegado, pues deben emplear a muchos hombres para cuidar los cultivos cuando son más útiles directos a la producción.

El ahorro y la disciplina

Un llamado a perfeccionar los procesos inversionistas para concluir más obra en tiempo y con la calidad requerida, y a recuperar la emulación socialista como el verdadero motor impulsor de la producción hizo el delegado matancero Eusebio Acosta. El camagüeyano José Díaz, hizo énfasis en las posibilidades que aún tiene la obtención de camarones en el país, cuya evidencia está en la empresa Cultisur, de esa provincia, donde además de cumplir los planes fijados han logrado diversificar los mercados.

La necesidad de ser eficientes y racionales en el uso de los recursos que se entregan a las instituciones de Salud Pública, fue planteada por Alejandrina Mesa, delegada por el Hospital Infantil de Matanzas, y su intervención provocó una reflexión de la ministra de Finanzas y Precios, Lina Pedraza, quien instó al movimiento sindical a velar por eso, ya que el sistema presupuestario tiene un alto gasto en este sector.

Precisó que el Talón de Aquiles está en el control económico, que es débil en muchas unidades presupuestadas, por lo que se dan hechos delictivos que transforman el clima laboral en los colectivos donde acontecen, por lo que es decisivo el papel de los trabajadores para revertir esta situación.

La contracción de la producción en la Fábrica de Implementos Agrícolas 26 de Julio, de Holguín, y sus consecuencias negativas para los obreros, fue planteada por René López, quien se refirió a la cantidad de personal interrupto e incluso muchos que pasarán a la categoría de disponibles, no solo en su industria sino en otras del municipio Mayarí.

Al respecto, fue muy esclarecedora la intervención de Margarita González, ministra de Trabajo y Seguridad Social, quien explicó el tratamiento salarial que se aplica a las interrupciones y cuando requieren tratamientos especiales. No podemos retroceder en la política, ni volver a los tiempos en que pagábamos indefinidamente a la gente en su casa sin trabajar. La productividad tiene que crecer porque si no estaríamos generando una inflación porque crearíamos salarios son respaldo productivo, sentenció.

Igualmente, Joaquín Carvajal, viceministro primero de Economía y Planificación, ofreció a los miembros de la Comisión No. 2, una información detallada sobre los procesos de actualización de la economía que se ejecutan o se prevén emprender.

Un comentario en ¿Cómo aportar más a la economía?

  1. Creo que se puede subir los salarios sin tner necesariamente aumentar la producción. Creo que si se quitaran todos los subsidios de los servicios y productos que hoy ofrece el estado, se tendría dinero de donde sacar para poner al salario. Lo que está pasando hoy en día es que están liberando productos, pero no lo están incorporando al salario de los trabajadores.
    Los salarios son bajos porque todos los precios hace 30 años atrás de los productos que ofrecía el estado eran subsidiados, pero hoy en día ya no es así.
    No estaríamos inflando nada porque habría productos que tomarían un valor real. Muchos precios subsidiados también afectan a la productvidad, al tener que sacar productos por debajo del precio real.

Escribir comentario

© 2018 Trabajadores. Órgano de la Central de Trabajadores de Cuba
Director: Alberto Núñez Betancourt
Subdirector Editorial: Alina Martínez Triay
Territorial y General Suárez. Plaza de la Revolución. La Habana, Cuba. CP: 10698
Fax: 053 (7) 555927 E-mail: digital@trabajadores.cu