Trabajadores

¿A quién quieren beneficiar?

Tras habérsele declarado disponible, después de casi 40 años de fructífera trayectoria laboral, la profesional de 67 años nos plantea que en abril pasado la subdirección del centro le informó a ella y a su colega, la doctora Marta Regla Guillot Alzubiaga, de 56 años, que una inspección ministerial había determinado que la plantilla de dermatología del hospital estaba excedida, y que, a partir de un proceso de idoneidad del centro se decidió que ambas no debían continuar trabajando.

Fernández manifestó al entonces subdirector del centro, doctor Eldys Rodríguez Morffi, que esa determinación se había tomado de forma violatoria y superficial. El directivo entendió su reclamo, buscó asesoría con otros funcionarios de Salud, y finalmente se acordó que ambas especialistas debían permanecer trabajando en el hospital hasta que se volviera a discutir la plantilla en la provincia.

Al día siguiente de la notificación la doctora Fernández entregó cartas de reclamación a la dirección del hospital, a la comisión que trabajó el tema de la idoneidad, ética médica y a los órganos de justicia laboral de base.

Indica que está “convencida del complot hacia su persona para beneficiar a otra dermatóloga”, pues aunque siempre le han informado que en los policlínicos no existen plazas de dermatología, el director del policlínico docente José Antonio Echeverría le dijo que existía una posición en ese centro que tenía nombre y apellidos.

“El nombre de la dermatóloga es una subalterna mía que quedó idónea en el hospital. Entonces pregunto: ¿puede estar la misma persona en dos plantillas en diferentes instituciones de Salud? Si mi compañera cobra por el hospital, ¿quién o quiénes se están embolsando el dinero en el policlínico José Antonio Echeverría? Y si existe una reunión mensual de integración hospital —policlínico— dirección municipal de Salud, ¿cómo es posible que existan plantillas fantasmas? ¿A quién quieren favorecer, en perjuicio de las compañeras declaradas no idóneas? ¿Por qué se encubrió una plaza y no se me dio a conocer, siendo yo la jefa territorial de dermatología?”, indica la doctora.

Fernández se cuestiona, además, la poca cantidad de plazas aprobadas para el municipio de Cárdenas, en tanto la cabecera provincial, Matanzas, tiene dermatólogos en casi todos sus centros médicos.

Después de más de tres meses, Regla María nos comunicó por teléfono durante esta últim semana que el proceso de disponibilidad para ambas doctoras quedó anulado por superficial, y que la plantilla de especialistas en Dermatología será nuevamente analizada.